Hace meses que he vuelto a la carga, aunque esta vez el explosivo haya sido de menor intensidad. La universidad no es como el instituto. Aquí haces lo que quieres, cuando quieres y porque quieres (exceptuando los trabajos en grupo, claro). Es otro mundo. Eres libre de ser quien quieras ser, de engañar a quien quieras engañar, de amar a quien quieras amar. Es otra vida. Son otros sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario